TODOS LOS DÍAS SON LO MISMO
Por: Víctor Manuel López Velásquez*/ TEN/ Opinión
Creo que terminamos marzo o puede ser que ya estemos en abril, aunque esto puede ser en mayo, junio, usted ponga el día que le guste, total todos los días son iguales.
Se podría hablar de los desaparecidos y los crematorios que por cierto me informaron y, chisme que no he comprobado, pero ya los consigues por Amazon y te los llevan hasta tu casa (estoy hablando de crematorios, pero para perros).
Bueno, el caso es, Rancho Izaguirre, Teuchitlán, donde se hallaron cuatrocientos pares de zapatos y artículos personales como identificaciones, donde se vivió un holocausto, diga el gobierno lo que diga, fue un holocausto.
La muerte en vida, ejecutada por los guardias de esa hectárea, hacia los presos o secuestrados, a los que a cada momento los atemorizaban con historias de muertes ejecutadas ahí, psicológicamente con amenazas, temores y relatos de terror. Se puede creer que gran parte de los secuestrados lo que deseaban era ya morir, pero su realidad es que ya estaban muertos en vida.
Por otra parte, puede ser que las creencias o su fe en algo o en alguien, para todos los retenidos jugó el papel de crear una gran esperanza como también una gran decepción a su dios o a sus santos. Estas personas pudieron tener una fe muy grande, pero también se puede considerar que la mayor creencia que hayan tenido en vida todos ellos, simplemente los abandonó.
Nos podemos imaginar sus peticiones.
¡Déjame regresar Dios mío, déjame ver a mis hijos otra vez, te prometo que voy a dedicarme a cien por ciento a mi familia y mi fe en ti, te prometo que los llevaré a misa cada domingo para hacer de ellos unos seres de fe en DIOS, pero hazme el milagrito de que me pueda escapar o nos dejen libres…!
Los rezos y los juramentos como las promesas de estas personas pudieron ser desesperantes, los gritos en silencio de seguro fueron desgarradores ya que ningún dios o santo los escuchó, todos fueron vaciados en los sonidos del silencio.
En este holocausto el género de sexo no existía aquí todos dormían en una sola habitación, una sola cama marca terracería donde los sueños fueron derrumbados a través de temores, arrepentimientos mentales tal vez pidiendo el perdón de los padres como a los hijos o las esposas, esposos. Ellos sabían que nunca los volverían a ver.
Dos dioses.
En estas circunstancias ¿en quién creer si aquí puede haber dos dioses? el de los asesinos que los ayuda y bendice con su protección para realizar sus atrocidades o el dios que abandonó a esos seres humanos que sufrieron desde psicológica y por supuesto que físicamente, muchos de ellos secuestrados otros engañados con la promesa de un empleo.
En este tema también entran los que son o fueron devotos de la santa muerte y en su momento padecieron el abandono o su protección, Volvemos a marcar que en estas circunstancias que los asesinos estuvieron bendecidos y los ejecutados fueron abandonados por aquello en quién creían.
Lo podemos juzgar de la siguiente manera:
Existe un Dios que protege a los malos y que, en mi opinión, permanece a un partido político, no se espanten simplemente es el que hoy en día se encuentra en el poder y con una simple lógica, el que no me venera, es mi enemigo y lo destruiré.
Se dice que el hombre que no conoce su historia está condenado a repetir los mismos errores, tal parece que en este sexenio como en el anterior, no conocieron la historia de México, y ni siquiera es irse muy legos, vámonos a los años de Felipe Calderón como presidente a la actualidad, marcándose como los fundadores de la nueva Tenochtitlan pintando a Andrés Manuel López Obrador como el Quetzalcóatl, el salvador, el nuevo mecías del pueblo de México.
La realidad es que la historia considera el paso de AMLO como el sexenio más violento donde el narco ha hecho del país un cementerio, mientras los carteles siguen gozando una impunidad total.
La infame frase célebre de Andrés Manuel López Obrador, que quedará como su legado para la historia “ABRAZOS, NO BALAZOS” que en realidad se interpretaría como secuestros, desapariciones y fosas clandestinas, finalmente sirvió para que todo México se uniera al dolor de esas grandes mujeres, las madres buscadoras. Ellas si son unas verdaderas heroínas porque con uñas, manos, un pico y una pala se enfrentaron a un sistema castrense, mismas que dieron y darán sus vidas por encontrar y llevar a sus hijos de nueva cuenta a su hogar.
Esta historia sucedió en el sexenio del 2018 al 2024 y lo que sigue del gobierno de Morena es verídica, neta de barrio.
Hoy puede ser marzo, abril, mayo, junio usted póngale el día que guste, total ¡todos los pinches días son lo mismo!
*Sociólogo, CUCSH/ UdeG.