MEDIO AMBIENTE

EL SIAPA CONVERTIDO EN FRAUDULENTO BARRIL SIN FONDO

maradona“El agua es un derecho humano universal e irrenunciable y bajo el principio de gratuidad, que lamentablemente ha sido utilizado como insumo o materia prima por los gobiernos empresariales”

Por: Redacción/ TEN/ Medio Ambiente/ Política

La crisis hídrica en la Zona Metropolitana de Guadalajara ha escalado hasta convertirse en lo que organizaciones civiles y legisladores califican como un fraude sistémico contra la población.

La calidad del suministro, que llega a los hogares con niveles críticos de contaminación, ha dejado de ser una deficiencia operativa para transformarse en una emergencia sanitaria y social que, lejos de ser resuelta, está siendo utilizada como pretexto por las autoridades estatales para consumar la privatización del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).

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Lic. Gabriela Cervantes, presidenta del colectivo Unido por Jardines de la Paz y Colonias Aledañas.

Este escenario fue denunciado en una reciente rueda de prensa en el Congreso del Estado donde participó la diputada Mariana Casillas Guerrero, acompañada de colectivos académicos, representantes sindicales de la dependencia y activistas como Gabriela Cervantes, presidenta del colectivo Unido por Jardines de la Paz y Colonias Aledañas.

La indignación ciudadana se sustenta en hallazgos alarmantes del monitoreo comunitario realizado entre marzo y junio de 2026.

Los análisis, ejecutados bajo la campaña “El SIAPA que queremos: agua para la vida y no para el negocio”, revelaron la ausencia de cloro residual, proliferación de bacterias y la presencia de metales pesados como plomo, mercurio y aluminio, además de nitratos y nitritos en colonias emblemáticas como la Americana, San Rafael, Del Fresno, Santa Teresita, Arcos de Guadalupe y Belisario Domínguez.

Ante la falta de una respuesta oficial que garantice agua segura para uso doméstico, la población se ve obligada a realizar un doble gasto, pagar un servicio ineficiente y, simultáneamente, costear filtros y garrafones de agua para intentar preservar su salud, una realidad que pone en evidencia la incapacidad del organismo para cumplir con el derecho humano al agua consagrado en la Constitución.castle

La problemática, denuncian los afectados, es producto de años de una gestión marcada por la opacidad y la corrupción, que se ha traducido en un endeudamiento público creciente.

Se cuestiona cómo, tras incrementos tarifarios del 10% y el otorgamiento de millonarios recursos etiquetados para infraestructura, el SIAPA presenta una decadencia operativa que los responsables políticos intentan salvar mediante la intervención de la iniciativa privada.

Gabriela Cervantes fue contundente al señalar que esta supuesta crisis financiera ha sido instrumentalizada para justificar la privatización, favoreciendo intereses inmobiliarios sobre el bienestar común.

Según la activista, la estructura actual del SIAPA, diseñada para centralizar decisiones y desplazar la responsabilidad municipal, ha permitido el florecimiento de una “mafia inmobiliaria” que presiona los recursos hídricos en beneficio de nuevas construcciones, mientras la infraestructura pública colapsa por la falta de insumos, maquinaria y mantenimiento, afectando incluso las capacidades de los trabajadores del organismo.tokyo

Ante la cancelación de la comparecencia del director del SIAPA ante el Congreso, el bloque opositor y las organizaciones civiles exigieron la instauración de una auditoría técnica profunda, la publicación oficial de la calidad del agua por colonia y la activación de una alerta sanitaria inmediata.

La demanda social es clara, la desarticulación de la actual estructura del SIAPA para devolver la responsabilidad del servicio a los municipios y el inicio de procedimientos de juicio político contra los funcionarios responsables.

La lucha contra la privatización y la exigencia de transparencia no solo apuntan a salvar las finanzas de un organismo descrito como una “caja chica sin fondo”, sino a detener un proceso donde, bajo la lógica de mercado, la salud pública se ha convertido en la moneda de cambio de una gestión negligente que ha fallado en garantizar el elemento más elemental para la vida.