EMPRESARIAL

El Banco de México Reduce Tasa de Interés en 25 Puntos Base

«Un Movimiento Calculado en Medio de Riesgos Económicos Significativos»

Por: Lic. Eduardo Gómez De la O*

En un contexto de volatilidad internacional y una moderada inflación subyacente, el Banco de México ha decidido reducir la tasa de interés interbancaria a un día en 25 puntos base, ubicándola en un 10.75%. Esta decisión, efectiva a partir del 9 de agosto de 2024, tiene como objetivo apoyar la economía mexicana frente a un entorno global incierto y un crecimiento económico interno modesto. Sin embargo, la medida no está exenta de riesgos, que podrían impactar negativamente la economía en el corto y mediano plazo.

Contexto Global: Un Entorno Volátil

Durante el segundo trimestre de 2024, la economía global ha mostrado signos de volatilidad, influenciada por la disparidad en las políticas monetarias de los bancos centrales alrededor del mundo. Mientras que Estados Unidos continúa expandiéndose a un ritmo sólido, el Banco de Japón ha incrementado sus tasas de interés, generando incertidumbre en los mercados financieros internacionales. Este entorno ha provocado una depreciación del peso mexicano y movimientos a la baja en la curva de rendimientos de los valores gubernamentales en México, particularmente en los plazos medios.

El Banco de México, consciente de estos desafíos, ha optado por una reducción en la tasa de interés con el objetivo de contrarrestar la debilidad económica interna y estimular la actividad productiva. Sin embargo, esta decisión conlleva varios riesgos que podrían limitar sus beneficios.

Riesgos Potenciales de la Reducción de la Tasa de Interés:tazas

  1. Aumento de la Inflación: Un Costo Potencial de Estimular la Economía

La reducción de la tasa de interés busca fomentar el consumo y la inversión al hacer que los créditos sean más accesibles. No obstante, este aumento en la liquidez puede también generar presiones inflacionarias. Con más dinero circulando en la economía y un mayor acceso a créditos, la demanda de bienes y servicios podría incrementarse, lo que a su vez podría presionar los precios al alza.

Aunque la inflación subyacente ha mostrado una tendencia a la baja, ubicándose en un 4.05% en julio de 2024, la inflación general anual alcanzó el 5.57%, impulsada por un aumento en el componente no subyacente. La Junta de Gobierno del Banco de México ya ha ajustado sus expectativas de inflación al alza, lo que indica que anticipa una presión inflacionaria persistente en el corto plazo. En este sentido, la reducción de la tasa podría, paradójicamente, agravar el problema que intenta mitigar.

  1. Depreciación del peso mexicano: Un Riesgo de Fuga de Capitales.

Una tasa de interés más baja en México podría hacer menos atractivo al peso mexicano para los inversores extranjeros, quienes podrían buscar rendimientos más altos en otras economías con tasas más elevadas. Esta fuga de capitales podría resultar en una mayor depreciación del peso frente al dólar, lo que incrementaría los costos de importación y añadiría presión a la inflación.

La reciente depreciación del peso, combinada con la reducción de la tasa de interés, podría alimentar una espiral de retroalimentación negativa, donde un peso más débil exacerba la inflación, lo que a su vez podría forzar al Banco de México a reconsiderar su política monetaria en un futuro próximo.

  1. Riesgos Externos: Factores Incontrolables que Podrían Exacerbar la Situación

Además de los riesgos internos, existen factores externos que podrían amplificar los efectos negativos de la reducción de la tasa de interés. Entre ellos, se destacan las afectaciones climáticas, mayores presiones de costos debido a tensiones en las cadenas de suministro globales, y conflictos geopolíticos que podrían desestabilizar aún más los mercados financieros internacionales.

Estos factores externos, que escapan al control del Banco de México, podrían generar un entorno en el que las medidas de política monetaria adoptadas para estimular la economía se vean rápidamente superadas por acontecimientos globales adversos.

Conclusión: Un Balance Delicado entre Estimulación y Estabilidad.

La decisión del Banco de México de reducir la tasa de interés al 10.75% refleja una estrategia calculada para estimular la economía en un momento de incertidumbre global. No obstante, los riesgos asociados a esta medida, incluyendo el potencial aumento de la inflación, la depreciación del peso, y la influencia de factores externos, sugieren que el camino hacia la recuperación económica será complejo y lleno de desafíos.

El Banco de México deberá mantener una postura flexible y estar preparado para ajustar su política monetaria si los riesgos mencionados comienzan a materializarse. La estabilidad económica del país dependerá, en gran medida, de la capacidad del banco central para equilibrar la necesidad de estimular la economía con el imperativo de mantener la inflación bajo control y proteger el valor del peso.

*Presidente de la Asociación Mexicana de Gasto Público AC