
SOLAMENTE CINCO DE CADA 100 PYMES NACIONALES EXPORTAN A ESTADOS UNIDOS
Por: Redacción/ TEN/ Empresarial
Mientras que países como la India se ha enfocado a desarrollar su sector productivo, propiciando que hasta el 40 por ciento de sus pequeñas y medianas empresas exporten, México se ha visto limitado en ese sentido, ya que solamente el 5 por ciento de las pymes, se pueden dar el lujo de llevar sus productos o servicios más allá de nuestras fronteras.
La Asociación de Empresarios Mexicanos en Estados Unidos (AEM) capitulo Occidente, bajo la nueva presidencia de Miriam Sánchez Orozco, reafirma su papel estratégico como el puente fundamental para la internacionalización de las empresas mexicanas en los Estados Unidos, destacando la necesidad de transitar de la informalidad a una operación profesional y segura.
Con una trayectoria de 30 años, la asociación se enfoca en guiar tanto a pequeñas y medianas empresas como a grandes corporaciones en su proceso de expansión, ofreciendo diagnósticos precisos que evalúan la madurez del negocio, su capacidad de producción y la viabilidad del mercado estadounidense.
Esta labor, que va más allá de la simple exportación, busca que las empresas mexicanas establezcan representaciones legales o corresponsalías sólidas en el país vecino sin desvincularse de sus operaciones nacionales, evitando así el éxodo de capital y fomentando una verdadera atracción de inversión binacional.
El equipo directivo de AEM Occidente, encabezado por Sánchez Orozco, despliega una estructura multidisciplinaria orientada a blindar al empresario contra los riesgos comunes que, por falta de asesoría técnica, pueden comprometer la supervivencia de las pymes durante sus primeros años de vida.
Por su parte, Claudia Villarruel Enríquez, directora de Comercio Exterior, enfatiza que la internacionalización exige un conocimiento profundo del marco legal de cada estado estadounidense, ya que las normativas, impuestos y requisitos de productos —como el nivel de alcohol en bebidas o los estándares de etiquetado y seguridad— varían considerablemente.
A este soporte legal se suma el trabajo de Susana Carrillo, quien asesora en temas de inversión inmobiliaria y patrimonial, y de Nancy Montserrat López Rodríguez, directora de Tecnología, quien impulsa la digitalización como un requisito obligatorio y estratégico, y no como un gasto, para mitigar riesgos cibernéticos y alcanzar los niveles de ciberseguridad exigidos por el mercado transnacional.
La postura de AEM Occidente frente al panorama actual de los negocios en Norteamérica destaca que la relocalización de las cadenas de suministro está abriendo oportunidades únicas para los proveedores mexicanos en sectores tan diversos como la agroindustria, tecnología, servicios, muebles y el sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías). La asociación subraya que, ante las políticas comerciales recientes y la dinámica del T-MEC, es imperativo que las empresas mexicanas se profesionalicen y cumplan con las regulaciones internacionales para dejar de depender de la informalidad y de la intermediación excesiva. Respecto a la implementación de la jornada laboral de 40 horas en México, la presidenta Miriam Sánchez Orozco considera que, aunque representa un reto de adaptación, es una oportunidad histórica para fortalecer la productividad operativa a través de la eficiencia y la mejora en la calidad de vida de los trabajadores, equiparándose así a los estándares competitivos que exige el mercado estadounidense.

Existen diversos sectores con un alto potencial de internacionalización, especialmente dentro del marco del comercio binacional entre México y Estados Unidos. Los sectores más destacados son:
Agroindustria y Alimentos: Este sector es considerado uno de los que tiene «mano» en la internacionalización, contando con una oferta exportable muy robusta. Además de la agroindustria tradicional, se menciona un crecimiento interesante en la industria alimenticia en general.
Sector Horeca (Hoteles, Restaurantes y Cafeterías): Las fuentes señalan que se está impulsando con mucha fuerza toda la oferta exportable que entra en este sector, siendo una de las prioridades estratégicas de promoción para este año.
Manufactura (Automotriz y Electrónica): Estos sectores están siendo impulsados por la «inercia de las leyes de un tratado» como el T-MEC. Existe una oportunidad significativa en el sector automotriz, ya que se busca que el 50% de las piezas sean de origen norteamericano, desplazando la dependencia de la cadena de suministro de China.
Tecnología y Servicios: Se destaca la capacidad de exportar servicios a través de franquicias u oficinas de representación. En el área tecnológica, hay una demanda creciente en ciberseguridad, software y hardware, debido a que en Estados Unidos el cumplimiento de ciertas certificaciones (como la ISO 27001) es un requisito obligatorio para operar.
Muebles y Decoración: Estos sectores han mostrado un potencial exportador relevante, particularmente desde la región de Occidente en México.
Talento Especializado: Existe una reactivación en la búsqueda de talento mexicano capacitado (ingenierías y licenciaturas) por parte de empresas estadounidenses que buscan servicios «overseas» cercanos para compartir zona horaria y cultura laboral.
Para que las empresas de estos sectores tengan éxito, las fuentes enfatizan la necesidad de realizar un diagnóstico previo para entender si cuentan con una capacidad de producción sostenida y si están listas para adaptar su producto a las regulaciones específicas (como las de la FDA o etiquetados) de cada estado en EE. UU.
El T-MEC genera oportunidades estratégicas para la manufactura de piezas automotrices al fomentar la integración regional y reducir la dependencia de proveedores asiáticos. Según las fuentes, las principales ventajas son:
Sustitución de importaciones de China: Actualmente se busca que el 50% de las piezas automotrices sean de origen norteamericano. Esto representa una oportunidad directa para México, ya que se pretende desplazar la manufactura que anteriormente se realizaba en China para integrarla en la región.
Integración en la cadena de suministro: Esta nueva normativa abre la posibilidad de que empresas mexicanas, desde pequeñas hasta grandes, se incorporen como proveedores dentro de la cadena de suministro global del sector.
Inercia regulatoria y comercial: El sector automotriz es uno de los más comprometidos con el intercambio industrial y está siendo impulsado por la «inercia de las leyes» del tratado, lo que garantiza un flujo comercial constante y dinámico entre los tres países (México, Estados Unidos y Canadá).
Cumplimiento de estándares internacionales: El tratado obliga a las empresas a alinearse con normativas en temas laborales, blindaje jurídico, logística y sustentabilidad, lo que profesionaliza a las manufactureras mexicanas y las hace más competitivas para la exportación.
Además de Texas, las fuentes identifican a California como uno de los estados más importantes y tradicionales para realizar negocios en Estados Unidos.
Sin embargo, la asociación AEM Occidente destaca que existen otros estados con economías fuertes y un gran potencial de desarrollo que las empresas mexicanas deberían considerar.
Florida, Oregón y Arkansas están considerados como estados con un alto potencial de crecimiento que muchas veces no son la primera opción de los empresarios, pero que ofrecen oportunidades significativas.
Arkansas se destaca específicamente porque en este estado se encuentran ubicadas grandes empresas como Walmart, las cuales están en la búsqueda constante de proveedores mexicanos.
Es importante considerar que la elección del estado debe ir acompañada de una asesoría adecuada, ya que cada estado en EE. UU. opera de manera diferente, con sus propias leyes, impuestos y regulaciones específicas que pueden afectar el éxito de la internacionalización. Por ello, se recomienda realizar un diagnóstico para determinar cuál es el mercado más adecuado según el producto o servicio que se ofrece.
Para aprovechar estas oportunidades, las fuentes recomiendan que las empresas busquen asesoría especializada para cumplir con las normativas del tratado y realizar los diagnósticos necesarios que aseguren una capacidad de producción sostenida.