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Cerda, Martha. Mientras agonizas, La Zonámbula, 2020

Cerda, Martha. Mientras agonizas, La Zonámbula, 2020Mientras agonizas es un libro de memorias. La autora, Martha Cerda, recoge sus vivencias familiares enfocándose en lo vivido junto al padre, Don Jorge, quien falleció quince días antes de cumplir los cien años. Los recuerdos, casi todos, son felices, se traducen en los calendarios de una  familia que transcurre buenos momentos. En el proceso creativo como es natural, aparece el género de la biografía, y destaca en particular, el recorrido por Guadalajara como espacio narrativo. Los lectores transitamos por el centro de la ciudad a partir de los años cuarenta del siglo XX, y hasta bien entrado el siglo XXI.

La Catedral es nombrada con frecuencia, sus torres, calificadas como alcatraces al revés, ven pasar a la pequeña Martha rumbo al negocio familiar, la renombrada Casa Cerda, tan visitada por los avicultores y los excursionistas que acudían a la esquina de Pedro Moreno y Degollado a realizar sus variadas compras, lugar antaño ocupado por la Botica de la Garza. El texto es de alguna manera un álbum de familia, pero también una novela de espacio, tras la cual recorremos sitios archirreconocidos por los tapatíos, como el negocio mencionado, o el hospital donde comienza la historia.

Martha Cerda nace en el Hospital de la Beata Margarita, ubicado por la calle Garibaldi, del barrio de la Capilla de Jesús. Los olores y colorido de los aguacates, las tortillas, los jitomates que se ofrecen al grito de ¡pásale marchantita! se encuentran cercanos a su advenimiento en el recién inaugurado Mercado Cuarto Centenario, más conocido por los transeúntes como Mercado de Jesús, por su cercanía con el templo del mismo nombre. La historia va contándose de forma lineal, desde la temprana edad de la autora, quien recorre su existencia auxiliada de una serie de fotografías que enmarcan el avance de los años.

Cerda, Martha. Mientras agonizas, La Zonámbula, 2020
Patio del Hospital de la Beata Margarita, Guadalajara.

Entre los sitios mencionados se encuentra el Colegio de las Mercedarias, la Casa Loyola, el Hospital Bernardette, la Plaza Tapatía construida en sus más de setenta mil metros cuadrados y sus diversas plazas, entre ellas la de Los fundadores y el Paseo hacia el Cabañas, conocido como el Paseo del Hospicio, inaugurada el 5 de febrero de 1982. Como es normal, son los años setenta, los de la juventud de Martha Cerda (1945) donde ocurren mayores eventos de interés, porque su mirada de fija en los sucesos de interés que marcaron esa década: la toma de la Casa del Estudiante de la Universidad de Guadalajara por 200 activistas y al año siguiente, una actividad de contracultura singular: el festival de Avándaro, al que acudieron doscientos mil jóvenes.

Las fechas se nombran, se acumulan, van pintando de color los días. Quien las vivió tiene la oportunidad de ir  siguiendo la pauta. Quien no, solo observa el contenido de los hechos históricos, sin la posibilidad de profundizar en ellos. El recorrido del padre aparece también en segundo plano. No podría ser de otro modo, recuérdese que el subtítulo lleva la palabra Memorias.

(Silvia Quezada)

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