
TECHALUTA Y AMACUECA UNIDAS POR LA PITAYA PARA DETONAR CADENA PRODUCTIVA
Por: Redacción/ TEN/ Región
En una apuesta estratégica por transformar el panorama económico de las zonas rurales de Jalisco, mujeres emprendedoras de Techaluta de Montenegro y Amacueca han marcado un precedente al trascender la producción primaria para incursionar en la industrialización de la pitaya, un fruto icónico de la región que ahora cobra un nuevo sentido bajo una visión empresarial de alto valor agregado. Esta iniciativa, presentada en el marco de la dinámica institucional “Lo Bueno del PRI”, no solo representa una respuesta técnica ante el desafío de las mermas naturales por la rápida maduración del fruto, sino que se erige como un motor de desarrollo integral que busca retener la riqueza en las comunidades de origen mediante la diversificación productiva.
La problemática que enfrentan los productores es significativa, pues de las mil 878 toneladas que ambos municipios generan cada temporada, una porción considerable se pierde irremediablemente debido a las limitaciones logísticas y la fragilidad del producto fresco.
Conscientes de esta realidad, Claudia Preciado, Presidenta del ONMPRI en Techaluta de Montenegro, y Perla Pinto, Regidora del PRI en Amacueca, han consolidado el proyecto bajo la marca UNATTA. Esta apuesta empresarial ha logrado transformar la pitaya en una sofisticada línea de productos que abarca desde la cosmética, con cremas de noche, contornos de ojos, labiales y protectores solares, hasta perfumería y destilados tradicionales.
Con esta reconversión, las emprendedoras no solo extienden la vida útil del cultivo, sino que acceden a mercados de mayor valor, maximizando así los márgenes de utilidad para las familias campesinas que tradicionalmente dependían únicamente de la venta a pie de huerta.
La importancia de este modelo trasciende lo meramente comercial al posicionar a la mujer rural como protagonista activa de la innovación agrícola, desplazando los roles tradicionales para fortalecer su liderazgo económico y social.
Al respecto, Laura Haro Ramírez, Presidenta del PRI Jalisco, ha respaldado enfáticamente este esfuerzo, subrayando que la capacidad de transformar los recursos del campo es la llave maestra para elevar la calidad de vida de los productores locales y asegurar que el valor generado por la tierra permanezca en los municipios.
Según la dirigencia estatal tricolor, la profesionalización de estos procesos es fundamental para que Jalisco mantenga su vanguardia agroindustrial, demostrando que la tradición y la innovación pueden converger exitosamente cuando se le brinda cauce institucional al talento local.
En última instancia, este proyecto es un testimonio de cómo la visión de género aplicada al campo está redefiniendo la identidad productiva del estado, transformando una tradición estacional en una oportunidad de negocio permanente que, como señalan sus impulsoras, confirma que el campo jalisciense hoy tiene, indiscutiblemente, rostro de mujer.