EMPRESARIAL

INJUSTO EL PRECIO POR LITRO DE LECHE PRODUCIDO

castlePor: Redacción/ TEN/ Empresarial

El sector lechero en México enfrenta una de sus crisis más agudas en años, una realidad que se hizo patente este 1 de junio en el marco del Día Internacional de la Leche, fecha que para los productores nacionales se ha convertido más en un recordatorio de la vulnerabilidad de su oficio que en una celebración.

En Jalisco, entidad que se consolida como la principal cuenca lechera del país al aportar cerca del 20% de la producción nacional, los ganaderos atraviesan una encrucijada marcada por la insostenibilidad financiera, derivada de costos operativos que han escalado sin una contraparte de precio justo por litro.

La falta de un respaldo gubernamental efectivo ha dejado a miles de familias productoras, especialmente a los pequeños y medianos establos, a merced de la volatilidad de los insumos, como los granos y energéticos, los cuales han mantenido una tendencia al alza mientras el precio pagado a pie de granja se estanca. Esta desatención institucional no solo pone en riesgo la viabilidad de la ganadería lechera en la entidad, sino que fractura la seguridad alimentaria de México.vacas

Paralelamente, el mercado interno muestra cifras de consumo que contrastan con la realidad del campo, pues, aunque el mexicano promedio consume aproximadamente 120 litros de leche al año, con una demanda concentrada principalmente en las zonas metropolitanas del Valle de México, Guadalajara y Monterrey, una parte significativa de este consumo ha sido desplazado por productos engañosos.

La proliferación de las llamadas «pseudo leches» o fórmulas lácteas comerciales, que se presentan en los anaqueles bajo empaques similares a la leche natural pero que carecen de sus propiedades nutricionales fundamentales, representa una competencia desleal devastadora.maradona

Estos productos, elaborados en su mayoría a partir de sueros, grasas vegetales y aditivos químicos, no solo minan la rentabilidad de los productores mexicanos, sino que constituyen un riesgo latente para la salud pública al sustituir un alimento completo y natural por una alternativa de bajo valor nutrimental que, a menudo, los consumidores adquieren sin tener claridad sobre lo que realmente están ingiriendo.