HABEMUS LEMUS
Por: Miguel Jiménez Ibáñez*/ TEN/ Política/ Opinión
En materia político-administrativa, Jalisco vive momentos históricos y polémicos. El destacado empresario Jesús Pablo Lemus Navarro marca un antes y un después. Presidió el gobierno municipal de Zapopan durante seis años; tres fue munícipe de Guadalajara. Ahora inicia un sexenio como gobernador de la entidad. Al concluir, sumaría 15 años como servidor público. Para algunos “presunto” y para otros, cumplidor.
“Por sus frutos los conoceréis”, dice la cita bíblica. Ojalá y cuando concluya su administración y deje de recibir la anfitrionía de los jaliscienses en Casa Jalisco, no reciba los reclamos que los diputados locales le propinaron a su antecesor. “Cada quien habla de la feria como le va en ella”, dice el refrán.
El movimiento y el trabajo se demuestran con el primer paso y Lemus acostumbra a correr paseando su perrita. Le sugeriría un nombre, pero resultaría ofensivo hasta para el animalito. De acuerdo a lo anunciado, tanto en campaña político electoral, como ahora, se esperan buenos resultados. Empezando con las relaciones hacia otros niveles gubernamentales, y hacia el pueblo y, especialmente a los medios de información, en los cuales él ha participado y hasta de catapulta le han servido. Además, es empresario, de origen comerciante y el buen vendedor. Sabe negociar.
Las ganancias deberán ser lícitas y sin abuso del poder. Se espera buen trabajo. No sorprenda a la población con “las alzas a los precios” que, según se dice, hacen los comerciantes especuladores.
Su llamado a trabajar, a desarrollar a Jalisco, a mantenerlo en primeros lugares nacionales en diversos ámbitos, suenan a frases cotidianas. Habrá que esperar resultados tangibles. Ya empezó a verse la mano de Lemus, al igual que de Verónica Delgadillo, alcaldesa de Guadalajara. Con diplomacia tendrá que ser la relación con el gobierno federal, que sigue en campaña. El mimético “Peje” inoculó a sus lacayos con veneno de cobra, combinado con áspid y aplica el Federalismo beneficiando a sus partidarios. Afecta a millones de habitantes de México. La historia partidista y administrativa registra que el PRI hacía lo mismo con el PAN y con los partidos y personas opositoras. Lo cual, en su tiempo aquí y otros espacios, fue criticado.
Es lamentable que las tribus morenas pastoreadas por “ya sabe quiénes”, continúen golpeando a Jalisco y faltando al respeto a la voluntad de los votantes que prefirieron al MC para el gobierno estatal y otros cargos. No es con valentonadas “ni dimes y diretes” propios de la vecindad del “Chavo” como continuará Jalisco participando en la economía mundial y dando aportaciones fiscales para que Palacio Nacional y otras entidades reciban aportaciones fiscales desde la tierra del tequila. Es lamentable que esa sede del poder federal mantenga las puertas cerradas a Lemus.
Ojalá los jaliscienses cercanos a doña Claudia trabajen para nuestra entidad. El jefe del ejecutivo jalisciense ofrece trabajo, coordinación y respeto. Nosotros decimos que el avasallamiento impuesto por el patriarca es perjudicial para México y para sus propios súbditos, pero como dicen que dijo Porfirio Díaz: “El perro con el hueso en el hocico no ladra”. Aunque esto aplica en general.
Doña Claudia ya debe quitar los “gorgojos” a los frijoles. ¡Gánese a los votantes con trabajo, no con desprecio! ¡No compre voluntades, adquiéralas con resultados, honradez, honestidad y sin cinismo ni venganza!
“Enrocarse” (lenguaje ajedrecístico) tampoco es solución para Jalisco. Si bien hay potencialidad, la unión hace la fuerza. Hay que conciliar. Por eso se instaló el Federalismo que fue impulsado por Ignacio L. Vallarta, Miguel Ramos Arizpe, José María Luis Mora, Valentín Gómez Farías, tan deshonrados por Morena. Ojalá en el poder legislativo de Jalisco se trabaje por la entidad, no por los colores partidistas. Igual para los alcaldes. Ojalá que Lemus cumpla con esa unidad.
Lamentablemente el gobierno federal y su partido seguirán golpeando a quien no se arrodille a sus caprichos. A Veracruz la presidenta acudió al cambio de gobierno estatal. A Jalisco no asistió. Al gobernador de Chiapas, su añejo compañero de andanzas ideológicas, lo estará incorporando al gobierno federal, según ella lo anunció. ¿No que no hay cuotas ni cuates? Siempre es lo mismo.
Jalisco espera resultados, no solo reuniones, proyectos y planes. Espera eficiencia, honestidad y honradez. ¿Tendrán esas virtudes? Dice el refrán: “la ocasión hace al ladrón”. Se anuncian, por ejemplo, mejoras a vialidades carreteras como la de Guadalajara-Chapala y la antigua entre estos lugares. ¡Tendrán considerados los ingresos, salidas y vialidades para la gente que habita núcleos poblacionales como las Juntas y los conocidos como “el trece y el quince”? ¡A la altura del negocio VFG, hasta un paso a desnivel se construyó!
Cuando se elige al Papa, por la chimenea del edifico pontificio sale humo blanco y se proclama: “Habemus Papa”. En Jalisco salió humo anaranjado y con ello otra oportunidad que deberá ser positiva y Lemus debe impedir que ese humo los intoxique o les provoque “el mareo del ladrillo”.
Esperemos que la continuidad de Lemus en el poder no emule a Antonio López de Santa Ana, que fue presidente once ocasiones; a Porfirio Díaz que estuvo 30 años; o a Benito Juárez que fue presidente 14 años. Ojalá Casa Jalisco no contenga una oveja con piel de lobo. Antes había un lobo con piel de lobo”. Y… qué pasa?
*Periodista. Email: [email protected]