
DOS MOVIMIENTOS CASTASTRÓFICOS PARA MEXICO, MORENA Y MC, ASEGURA EL PRI
La titular del Comité Directivo Estatal del PRI en Jalisco, Laura Lorena Haro Ramírez, denunció lo que calificó de «traición sistemática» al pueblo mexicano por parte de Morena y Movimiento Ciudadano (MC).
La dirigente tricolor señaló que la instauración del llamado «Plan B» y las reformas impulsadas desde Palacio Nacional —incluyendo amenazas a la estabilidad de las Afores y el desmantelamiento de instituciones democráticas— representan una ruta directa hacia un régimen dictatorial.
Haro Ramírez fue enfática al señalar que el PRI se ha mantenido como la única fuerza política cohesionada y firme frente a los embates de la autodenominada Cuarta Transformación (4T).
Según la líder priista, mientras otros partidos han titubeado, el tricolor ha rechazado desde el primer día cualquier iniciativa que atente contra la división de poderes y las libertades ciudadanas.
En este contexto, arremetió contra Movimiento Ciudadano, a quienes acusó de actuar como «esquiroles» y «esbirros» del gobierno federal.
La dirigente estatal subrayó que el partido naranja ha dejado de ser una alternativa de oposición para convertirse en el «mejor empleado del mes» de Palacio Nacional.
Denunció que el «amorío» entre MC y Morena ha permitido la aprobación de reformas perniciosas, como la ley espía y cambios judiciales que vulneran el federalismo.
«El ‘fosforenato’ está más fuerte que nunca y su única función es hacerle el trabajo sucio a Morena, transgrediendo la democracia y las libertades», afirmó.
Según la ex diputada federal priista, el apoyo del partido naranja a las reformas más perniciosas del Ejecutivo Federal no es coincidencia, sino el reflejo de un «amorío» político que entrega votos a cambio de favores, traicionando la confianza de los jaliscienses que creyeron en la narrativa del voto útil.
Al ser cuestionada sobre la presunta relación entre grupos religiosos como “La Luz del Mundo” y la estructura política de la 4T, Laura Haro fue diplomática pero firme en sus convicciones. Afirmó que, si bien respeta la libertad de credo y la participación política de todos los ciudadanos bajo cualquier doctrina, su compromiso personal y partidista es inamovible.
«Yo soy una mujer clara: soy chivista, guadalupana y priista», sentenció, marcando una distancia ideológica frente a proyectos que, a su juicio, utilizan la fe o la necesidad social para avanzar agendas autoritarias.
Respecto a la operatividad política en el estado, Haro Ramírez anunció que el PRI no esperará a los tiempos electorales oficiales para movilizarse.
Informó sobre la creación de grupos de «Defensores por Jalisco» en todas las regiones del estado, una estructura encabezada a nivel nacional por Alejandro Moreno Cárdenas “Alito” para proteger las instituciones.

Aseguró que el PRI es el único partido con presencia real en las calles, destacando programas sociales, deportivos y de justicia alternativa que buscan arrebatar a la juventud de las garras de la delincuencia.
Sobre la posibilidad de una alianza opositora en Jalisco, la presidenta priista hizo un llamado a la construcción de un gran bloque, advirtiendo que cualquier partido que se niegue a unirse para derrotar a Morena estará demostrando su subordinación al régimen. No obstante, aclaró que el PRI está listo para competir en solitario si es necesario, confiando en la consistencia de su militancia y en el hartazgo ciudadano ante el «baño de sangre» y la crisis económica que atraviesa el país.
Finalmente, Haro Ramírez adelantó que exigirá que la votación del «Plan B» en el Congreso de Jalisco se realice mediante tablero electrónico y no por urna, con el fin de exhibir públicamente el sentido del voto de cada legislador.
«La sociedad jalisciense merece saber quién es quién. Los diputados del PRI votarán en contra de manera contundente; ya veremos si los de Movimiento Ciudadano siguen entregándole sus votos a quienes le faltan el respeto a Jalisco desde la Federación», sentenció.
