Francia, Alemania y México unidos para preservar una especie en peligro de extinción, Guadalajara será su casa
Por: Redacción/ TEN/ Medio Ambiente
Bajo un despliegue de precisión logística y en medio de un operativo de seguridad escoltado por la Policía Vial de Jalisco, cuatro rinocerontes blancos fueron trasladados este miércoles desde el aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo en Tlajomulco de Zúñiga, hasta las instalaciones del Zoológico Guadalajara. El arribo de estos ejemplares —resultado de más de un año de intensa preparación y coordinación internacional entre instituciones de Alemania y Francia— representa la consolidación de un pilar estratégico dentro del Programa Ex Situ (EEP) para la protección y preservación de fauna en situación de riesgo, reafirmando el compromiso global del recinto tapatío.
La llegada del grupo integrado por Wami, un macho de 15 años originario del Parc Zoologique de París; Lewa, una hembra de 4 años proveniente del Safari de Peaugres en Francia; y las hembras Salma, de 5 años, y Moana, de 9 años, ambas procedentes del Serengeti Park en Hodenhagen, Alemania, responde a una urgente necesidad de conservación a escala planetaria.
Clasificado como casi amenazado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el rinoceronte blanco cuenta apenas con entre 16 mil y 17 mil ejemplares en estado silvestre distribuidos en unos pocos países africanos.
Dado que bajo cuidado humano pueden alcanzar entre 35 y 40 años de vida, la gestión continua de su reproducción se vuelve imprescindible para salvaguardar su patrimonio genético a largo plazo.
La elección de Guadalajara como destino receptor atiende a un punto de inflexión en los programas europeos de cría supervisados por la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA).
De acuerdo con Alexis Lécu, director científico del zoológico de París, Europa alberga actualmente a 326 rinocerontes blancos repartidos en 83 parques, registrando apenas entre cinco y diez nacimientos al año; esta dinámica ha generado una saturación de espacios que limita las oportunidades de emparejamiento.
En este escenario, el clima benigno y las instalaciones de la capital jalisciense ofrecen el entorno idóneo para acoger esta colaboración con instituciones de América, evitando la pérdida de diversidad genética e integrando linajes de gran valor, como el de Wami —cuyo material genético ya ha participado en reproducción artificial en Europa— a poblaciones de un nuevo continente.
El trasfondo de esta integración no estuvo exento de imponentes retos operativos, pues mover a un ejemplar de 2.4 toneladas requirió anticipar múltiples dificultades. Durante la preparación en el zoológico de París, el equipo liderado por el cuidador jefe Fabrice Bernard invirtió más de una hora para lograr que Wami ingresara al contenedor de carga, teniendo que ajustar manualmente el mecanismo de la puerta para acelerar su cierre y evitar salidas intempestivas, además de implementar protocolos para reducir el estrés del animal durante el vuelo transatlántico.
Con la llegada exitosa de Salma, Moana, Lewa y Wami, la capital jalisciense no solo suma un valioso atractivo para sus visitantes, sino que renueva las expectativas de supervivencia para una especie emblemática, confiando en que el ecosistema tapatío favorezca la adaptación y la multiplicación de estos nuevos habitantes.
Todo lo que necesitas saber antes de salir de casa
Las noticias más importantes de Jalisco, México y el mundo curadas por nuestro equipo de redacción para empezar tu día bien informado.
