TODA UNA ÉPOCA MUSICAL EN EL OCCIDENTE DE MÉXICO

Imagen que utilizó el gobierno de Avandaro para satanizar al Rock.

(Parte 1 de 4)

 

Para hablar de una época representativa en la historia de la música en nuestro país es necesario echar un vistazo a los acontecimientos sociales que influyeron en el comportamiento de un pueblo; es así como iniciaremos un viaje en el tiempo, décadas atrás cuando surgen talentos que en la expresión musical transformaron a un México sin “malicia”, “color de rosa” y hasta extremadamente romántico en un legado que marcó la diferencia en las nuevas generaciones de una sociedad en evolución.

 

José Manuel Meza “París” a la edad de 14 años.

Para esto nos ubicaremos en la década de los 60´s, en la segunda mitad, cuando la expresión comercial del Rock and Roll en español, padecía una debacle y daba paso a otras expresiones menos comerciales, como el jerk, a go-go y otros.

 

Justamente aquí se gesta un crisol de músicos con inquietud de expresarse, muchos de ellos totalmente líricos que se sumaban a las nuevas modas musicales, creando estilos como el denominado Rock mexicano, eran finales de los años de las agujetas color de rosa, crinolinas, peinado de gajos; y se abría camino para el amor y paz, la sicodelia, los pantalones acampanados y algunos excesos.

 

Acontecimientos que políticamente transformaron esa corriente “existencialista” dentro de la evolución musical fueron sin duda, el 02 de octubre de 1968 en Tlatelolco, el jueves de corpus  conocido como el halconazo ocurrido el 10 de junio de 1071 y el “toquín” de Avandaro realizado entre el 11 y 12 de septiembre de ese mismo año.

 

Sin embargo, fue este último acontecimiento e que más preocupara al gobierno del entonces presidente de la república Luis Echeverría Álvarez, así lo narra el pionero rockero tapatío, José Manuel Meza “París” quien en esa época era un adolescente, nacido a tres cuadras de la catedral metropolitana de Guadalajara, desde niño su gusto por la música de Rock en Inglés, al salir de la primaria conformó su primer grupo al que llamó “The Flowers Sons” y desde allí decidió seguir el camino de la música, “A mí me tocó la sicodelia, el peace and love, era la onda de los hippies en todo el mundo, el pantalón acampanado, la greña larga. Después, al cambio de elementos más rockeros se transformó en lo que se llamó Soul Machine, que al poco tiempo se desintegró, posteriormente apareció otro elemento conocido ya en el ambiente como Frankie, un buen guitarrista y creamos el grupo Soul Four (alma cuatro) que a la muerte de uno de los elementos (Reyes Manzanero) quedaron como trío Frankie, Alfredo y París”.

 

Edificio ubicado en el cruce de las Av. Juárez y Chapultepec, en Guadalajara donde se encontraban los estudios de la XEAV 580 AM, Canal 58 Radio.

El destino tenía preparada una sorpresa para estos jóvenes, que hasta ese entonces solamente participaban en eventos sociales, tocadas en lugares populares. Así lo recuerda el rockero “París”, “el papá de Frankie era compadre del señor Carlos Castillo, el mero jefe de jefes de canal 58; él nos invita a hacer una audición a canal 58 en Av. Vallarta y Chapultepec en 1971, nos grabaron ya que en esa época canal 58 era una de las pocas estaciones de Rock y lo apoyaban  al extranjero y al nacional. Estaban otras estaciones como Radio Internacional, Stereo Soul, Radio Juventud, pero la más poderosa era canal 58, allí conocimos a Carlos Brambila, Paco Navarro, Antonio García que era el programador, a Enrique Bermúdez de la Cerna que siempre andaba con nosotros, era cuando tenía la greñota, para quienes no saben y las nuevas generaciones lo han visto pelón como un gran comentarista y es gran amigo, ellos vieron el nacimiento de este grupo Frankie, Alfredo y París.

 

Canal 58 XEAV-AM en las instalaciones de Calz. Independencia y Obregón en la década de los 60´s.

Estábamos ensayando una vez y nos habla don Carlos Castillo a través del papá de Frankie para avisarnos que había venido a Guadalajara, Guillermo Acosta, director artístico de discos Musart, les pusieron las grabaciones porque venía a buscar grupos e inmediatamente nos hablan, diciéndonos, muchachos preséntense ya ahorita, acaba de llegar Guillermo Acosta y quiere verlos en persona, quiere oírlos en vivo, tráiganse sus instrumentos; y ahí vamos, llegamos, subimos al piso 4 y empezamos a tocar. La visión grande de este hombre (Q.E.P.D) fue de descubrir a artistas de la talla de Lucha Villa, Alberto Vázquez y Manolo Muñoz a quienes convirtió en grandes”.

 

París, enfatiza que gracias al oído musical de Acosta, después de haber escuchado y seleccionado el material de los jóvenes tapatíos fue que viajaron a la capital del país para grabar los temas seleccionados, “hicimos el viaje, grabamos los temas y uno de ellos pegó, fue la canción que él dijo y se llama NO NAME la cual tuvo mucha promoción en canal 58 se oía en todas partes”… (continuará)

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