Vecinos alertan riesgo por coliformes fecales esparcidos en el ambiente
Por: Redacción/ TEN/ Salud/ Medio Ambiente
El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) navega en aguas tan turbulentas como insalubres, sumido en una crisis de operatividad e ineficiencia institucional que impacta directamente en la calidad de vida de miles de tapatíos.
Mientras la dirección general del organismo en manos de Ismael Jáuregui Castañeda, concentra sus esfuerzos en atosigar a supuestos deudores e imponer cobros escudándose en el discurso de una abultada cartera vencida, en los hechos abandona sus obligaciones primordiales: garantizar el suministro de agua potable y dar mantenimiento a las redes hidráulicas.
En las calles, la realidad desmiente la narrativa oficial, mostrando una red colapsada que genera socavones, fugas continuas y una propagación incesante de coliformes fecales en el ambiente ante la apatía de un titular que parece estar «nadando de muertito» ante una realidad que dejaron complicarse.
El reflejo de esta parálisis operativa se evidencia en la colonia Arcos de Guadalupe, donde los vecinos acumulan casi 40 días conviviendo entre malos olores y contaminación.
A pesar de contar con el folio de reporte 11619564 ante SIAPATEL, el escurrimiento constante de aguas residuales en el cruce de las avenidas Guadalupe y Toreros Sur permanece intocado.
Testigos señalan que personal del organismo acudió semanas atrás únicamente a destapar una alcantarilla, mirar por unos minutos y retirarse sin ejecutar ninguna reparación sustancial, dejando expuesta a la población a un evidente foco de infección en una zona de alto tránsito peatonal, paradas de transporte público, comercios y un concurrido corredor gastronómico.
La acumulación de aguas pestilentes que hoy anega vialidades y camellones al sur de la zona metropolitana expone un riesgo epidemiológico que las autoridades han preferido ignorar. Habitantes del sector exigen una intervención integral inmediata que incluya el desazolve, la inspección técnica de las redes, la limpieza de las bocas de tormenta y la desinfección del área para evitar brotes infecciosos, negligencia y una infraestructura que amenaza la salud pública.
