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SACUDIDA EN EL ÁRBOL NARANJA

El Peregrinaje a la Capital

Cuentan las malas lenguas —y las fotos de redes sociales no mienten— que el puente aéreo Guadalajara-CDMX ha estado más transitado que de costumbre por la plana mayor de Movimiento Ciudadano. Se dice que varios liderazgos locales han optado por «brincarse las trancas» de Casa Jalisco para ir a tocar la puerta directamente de Dante Delgado y Jorge Álvarez Máynez. ¿El objetivo? Asegurar su silla en el próximo proceso electoral ante la incertidumbre que reina en el terruño.

Manotazo en Casa Jalisco

Sin embargo, este «puenteo» no cayó nada bien en el despacho principal de la entidad. Trascendió que el gobernador Pablo Lemus ya leyó la cartilla a un grupo de diputadas locales que ya se ven despachando en las alcaldías de San Pedro Tlaquepaque y Zapopan. El mensaje fue claro: en el organigrama naranja, la aduana estatal sigue pasando por él. Las reprimendas, dicen los que saben, fueron de un tono «fosfo-encendido», dejando claro que las aspiraciones personales no deben pasar por encima de la jerarquía local.

Cónclave en Ajijic: ¿Adiós al Alfarismo?lemus

Este lunes será clave. Mientras los aspirantes buscan cobijo en el centro del país, Lemus se encierra en Ajijic con su círculo más íntimo para definir los cambios de cara a su segundo año. El rumor es estridente: llegó la hora de «limpiar la casa» de las cuotas heredadas por Enrique Alfaro.

En la lista de los que podrían estar empacando figuran nombres de peso:

  • Salvador Zamora: Cuya gestión en la Secretaría de Gobierno es vista como más impositiva que negociadora, dejando al gobernador sin un operador político real frente a una oposición desatada.

  • David Zamora: En Infraestructura, donde el desorden y la falta de supervisión ya colmaron la paciencia de Lemus.

  • Alberto Esquer: El jefe de gabinete que parece estar más en el pasado que en el futuro del proyecto lemusista.

Los «Inamovibles» y el Talón de Aquiles

Quien parece dormir tranquilo es Diego Monraz. A pesar de las críticas, el control de la «caja fuerte» del transporte y las fotomultas lo mantienen en una posición donde pocos se atreven a tocarlo. Por otro lado, la gran duda recae en el área de Comunicación. Se comenta que José David Estrada ha confundido la estrategia de imagen con el «oído del gobernador», dejando a Lemus solo en la batalla narrativa, con mensajes monótonos que no terminan de conectar.

La moneda está en el aire: o Lemus logra sacudirse la sombra de España (donde despacha Alfaro) y pone orden a las «adelantadas», o el barco naranja empezará a navegar con demasiados capitanes y muy pocos marineros leales.