PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE MATERIAL BIBLIOGRÁFICO EN EL MAGISTERIO DE MÉXICO

Por: Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Hoy en día vivimos sumidos bajo una gran paradoja, si bien hemos llegado a la llamada sociedad de la información o sociedad del conocimiento a nivel mundial y es en este momento cuando menos se lee. La producción de material bibliográfico no va con relación a su consumo
La pasada edición de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara (FIL), reactivó después de la pandemia el contacto directo con los libros y la cultura, también lo paradójico reside aquí, que estamos ante un crecimiento exponencial en la producción de libros y otros materiales bibliográficos (revistas, vídeos y demás) en todo tipo de formatos, pero no es así en cuando a las y los lectores, sobre todas las personas cuyo trabajo es la enseñanza.
La pregunta obligada hoy en día es: ¿qué leen los maestros y las maestras? ¿Qué leen de material especializado para su profesión y qué leen de material de ficción para su recreación?
Los estudios recientes dan cuenta de que tanto maestras, como maestros leen muy poco, para quienes estudian algún posgrado se considera la lectura por compromiso o por obligación y no existe iniciativa de hacer cruces para ir por otros materiales. Solamente podríamos hablar del 5 por ciento de docentes que son buenos lectores, que tienen iniciativa y que leen más allá de un libro por año. Y tenemos ahí mismo que de entre el 25 y el 30 por ciento sólo revisan materiales de las guías que maneja la SEP.
Estamos ante una especie de neo–analfabetismo pedagógico, la gran mayoría de las y los docentes sólo leen lo básico y no existe más que en casos esporádicos o excepcionales iniciativas que se lee por búsqueda personal o por iniciativa propia.
Lo anterior está asociado a otras aristas, en donde destacan la historia y trayectoria de los sujetos, sus intereses específicos, el compromiso y la vocación con la educación, el significado que tiene la lectura y la profesionalización y, por último, el deseo por aprender para enseñar mejor.
A la profesionalización de las y los educadores se le ha reducido sólo al factor técnico, es decir, aprender una serie de estrategias y técnicas de trabajo para enseñar mejor, pero se ha descuidado o dejado de lado, el factor integral del desarrollo del sujeto que enseña. Aquí entran tres componentes básicos:

a) El desarrollo personal del sujeto que enseña.
b) El desarrollo profesional.
c) El desarrollo ético y actitudinal.

Ha habido intentos diversos para acercar la lectura a las y los docentes, en otro tiempo existieron colecciones de libros, recuerdo la Colección (SEP Setentas y luego Sep. Ochentas), hubo otra colección de 51 libros editados en colaboración con la editorial El Caballito, pero algo pasa que no se motiva o se motivan muy poco a docentes, por esta tendencia y esta vocación que los lleve a buscar información adicional.
El problema no sólo reside con los maestros en servicio, tienen su origen desde las escuelas Normales y los centros de formación docente, también los formadores leen muy poco y leen para resolver problemas de la exigencia institucional y no a partir del placer personal.
Estamos ante un círculo vicioso que parece que no tiene fin. Se requiere una estrategia que combine la acción con la motivación intelectual de las personas que educan, pero se requiere también que las autoridades tomen su parte. Pregunto, ¿qué ha editado el gobierno de Jalisco en los últimos 10 años con la finalidad de dirigir dichos materiales a las y los maestros en servicio con la finalidad de contribuir en su profesionalización? No cuento con datos o precisos, pero me parece que ha sido muy poco.
Urge la creación de una biblioteca especializada dirigida al magisterio, pero también el compromiso de ser visitada y que se consuman los libros y se discuta en torno a lo que las y los maestros leen hoy en día. Y también habilitar círculos de estudio para que de manera colectiva se piense y se discuta en torno a las lecturas realizadas.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. [email protected]

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