PROYECCIONES EDUCATIVAS PARA EL AÑO 2023

Por: Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Una de las traiciones mas arraigadas dentro de nuestra sociedad, es el de las proyecciones para el año que está por llegar. En muy pocos días el calendario marcará el final del año 2022 y dará comienzo al año 2023.
Bajo este entorno, el año 2023 será un año muy especial, dicho número sólo es de 7 y con ello se dice mucho. Bajo un ejercicio de futurología educativa, podemos afirmar que el año 2023 vendrá aparejado por tres circunstancias, estructurales:

a) En lo educativo se intentará consolidar la propuesta curricular del Plan 2022 que el gobierno actual impulsa y que en términos de contenidos si es muy distinta a las propuestas anteriores.
b) En lo político, el próximo año servirá definitivo para las decisiones que deberán tomar los partidos políticos en cuanto a la elección de sus candidatos en todos los ámbitos y esferas de la vida política.
c) Y el tercer componente es una mezcla de los dos anteriores, el curso de la reforma educativa actual, aunque tiene en el fondo una serie de entramados de carácter curricular, está profundamente impregnada de un trasfondo político. Y de la misma manera, las decisiones y las acciones encaminadas el relevo político que culminará en el 2024, también tiene la mirada puesta en el proyecto educativo para el país. Una cosa leva a la otra.

Las proyecciones para 2023 es que será un año lleno de infinidad de tensiones por distintos ámbitos, tensiones dentro del sistema educativo y tensiones en cuanto a la vinculación con las autoridades locales y nacionales, ¿a quién le conviene esto? Yo creo que a nadie, ya que la tensión paraliza el avance educativo. Y ello a nadie le sirve.
Ahora bien, junto a todo lo anterior, cabe reconocer que cada vez que nos encontramos ente una coyuntura pre–electoral la sociedad sufre una serie de disputas y descalificaciones inéditas entre las partes.
El próximo año se resuelve un dilema que está entre la continuidad o la ruptura, o incuso el regreso a las viejas formas de gestión y de participación en mundo escolar.
Todo se decidirá no a partir de las nuevas negociaciones entre las partes, sino más bien en la posición de fuerza que los grupos en el poder quieran ponerle a esta coyuntura.
En unos pocos días llegará el año 2023 y de principio a final viviremos un clima de tensión especial producto de los escenarios pre-electorales y eso es mucho decir.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. [email protected]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: