USO DE LA NARRATIVA HISTÓRICA EN EL AULA

Por: Carlos Arturo Espadas Interián*

La narrativa inspirada en hechos históricos abre espacios para la reflexión, análisis y juicios. Los estudiantes, a partir de situaciones aparentemente lejanas, sienten libertad para opinar, tomar posiciones y por supuesto, externar sus puntos de vista.
Una vez presentada la narrativa, que puede acompañarse de ilustraciones –siempre y cuando estas correspondan a la época histórica referenciada– se procede a generar ejes de análisis o de reflexión que guíen a los estudiantes.
Estos ejes serán necesarios cuando el grupo necesite apoyos que sirvan como parámetros de referencia para abrir camino en el ejercicio. No todos los grupos lo necesitan, hay algunos que pueden abrir sus propios caminos, sin necesidad de apoyo alguno más que la narrativa misma.
Es recomendable que la narrativa sea leída entre todos, para ello se pueden usar distintas estrategias, entre ellas proyectar la narrativa para que esté a la vista de todo el grupo y proceder a leer por párrafos.
Otra puede ser formar pequeños equipos de trabajo, repartir a cada estudiante, en impreso o archivo, la narrativa y cada uno procede a leer al interior de esos equipos. Las estrategias pueden ser diversas, se han mencionado únicamente dos.
La estrategia se elige a partir de las características del grupo y de los estudiantes, así como de las del profesor a cargo de coordinar la actividad.
El trabajo del profesor puede clasificarse en: 1) anticipado, 2) in situ y, 3) cierre. En el anticipado, el profesor construye la narrativa, para ello determina los hechos históricos o el hecho histórico que alimentará el relato, las circunstancias, en una sola palabra el escenario; también debe elegir los personajes.
In situ, corresponde a propiciar la organización del grupo a partir de la estrategia escogida o diseñada, apoyar donde se requiera y buscar que todo el grupo pueda tener acceso y participación en cada etapa de esa estrategia. Recordar que las participaciones pueden ser diversas, en función de la estrategia. Será necesario mencionar que la narrativa está compuesta por aspectos históricos y ficticios. Se puede jugar a identificar cuál es uno y otro.
El cierre, da el giro a la narrativa, se propicia que lo analizado en ella se ligue y relacione con una situación que vive el grupo, es decir, su momento y situaciones históricas de referencia contemporánea.
Así, la narrativa cobra nuevo sentido y se vuelve una narrativa que habla de ellos, de su momento histórico, sus situaciones, su contexto y a partir de ahí recuperar las afirmaciones centrales, los juicios medulares que darán explicación y soporte a una nueva reflexión: la reflexión de sus vidas, de su momento, de su actuación, de su mundo… es decir, buscar profundizar desde el hecho histórico en su hecho histórico, es decir, en su vida, la de cada estudiante que resulta una vida compartida: histórica.

*Profesor–investigador de la Universidad Pedagógica Nacional Unidad 113 de León, Gto. [email protected]

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