PORQUE CONFÍO EN EL RECTOR GENERAL DE LA UDEG Y EN EL RECTOR DEL CUCSH

Por: Dr. Luis Octavio Cotero Bernal.

Director del Observatorio Académico de Justicia y Seguridad Pública de la División de Estudios Jurídicos De la Universidad de Guadalajara.

Seguro estoy de que, al interior de la Universidad de Guadalajara, siempre se nos ha respetado el derecho a la libertad de expresión, sin que, a lo largo de todos los años de los que, he sido parte, haya recibido alguna manifestación, a manera de represalia por el sentido de mis expresiones o un mal trato, proveniente de alguna autoridad universitaria o de algún compañero académico o administrativo.

En esta ocasión me dirigiré a dos autoridades universitarias, haciendo uso de mi derecho de expresión, una expresión respetuosa, con la certeza de que, no seré tratado de traidor, despistado o cualquier otro epíteto, de la manera que, se suele tratar en este país a cuanto ciudadano no comparte la postura o el sentido de la expresión del jefe en turno o de quienes, tiene voz y mando para silenciar a quien, se exprese de manera opuesta a sus ideales o intereses.

Mucho esfuerzo se hizo para crear el actual campus de Ciencias Sociales y Humanidades, CUCSH (campus Belenes); sin embargo, antes las necesidades que, actualmente enfrenta la División de Estudios Jurídicos, ocasionadas por el injustificado recorte presupuestal, recorte doloso, mal intencionado, el que, desde luego no ha dejado de causar graves perjuicios a toda la población académica, administrativa y estudiantil, no sólo a los alumnos ya integrados, sino a todos aquellos, quienes aspiran a ingresar a dicha división de estudios.

Existen diversas necesidades al interior del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (sede campus Belenes) una de ellas es, actualizar los programas de estudio, acorde a la realidad que, demandan los servicios de esa área y  son precisamente las necesidades que, imperan al interior del actual centro universitario, las que me permiten analizar objetivamente, no sólo el diseño arquitectónico del edificio de la facultad de derecho (o ex facultad de derecho), localizado sobre calle Guanajuato en la colonia Artesanos de Guadalajara, sino analizar además, parte del contexto que, conlleva hablar de aquel edificio sesentón.

Comenzaré por referir que, es un edificio histórico, de un diseño arquitectónico funcional en todos los sentidos el que, además, de ser útil para la docencia, lo es para la investigación. Su diseño conserva, además, su funcionalidad desde el punto de vista ambiental, pues dada su fisonomía, estructura y orientación, se construyó pensado en economizar diversos recursos; sin embargo, hoy no sólo se trata de hacer un uso responsable de los recursos naturales, sino que, también se hace necesario reducir todavía más, el gasto del recurso económico.

La austeridad económica, a la que, ha sido sometida la Universidad de Guadalajara, trae aparejado la necesidad de que, las autoridades universitarias busquen y opten por soluciones alternas.

El titular del ejecutivo estatal ha dejado clara su postura cuando se trata de abordar temas relacionados con la Universidad de Guadalajara y lamentablemente, hoy por hoy, tanto el poder ejecutivo, como el legislativo, han regateado el recurso económico que, habrá de asignársele a la Universidad de Guadalajara a fin de darle la menor cantidad posible, olvidándose de que, es a la sociedad, a quien mayormente se le causa un severo perjuicio con dicha limitante presupuestal.

Ante tal realidad, el edificio en el que, por más de cincuenta años albergó al Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, es un edificio que, no permite un gasto innecesario de energía eléctrica, pues gracias a su orientación, en el noventa por ciento del horario de actividades, tiene claridad suficiente para la enseñanza, además de que, el viento que corre en su interior, permiten un clima confortable y tolerable durante todo el año, aunado a que, como las divisiones de trabajo social y filosofía y letras, están actualmente concentradas en el campus de Belenes, en la actualidad esta histórica construcción tiene el espacio suficiente para las áreas de investigación, las especialidades, las maestrías y doctorados que, hoy demandan todos los sectores de la sociedad.

Con el debido respeto y con la motivación que, encuentro en los argumentos expresados con antelación, respetuosamente les pido al rector de la Universidad de Guadalajara, doctor Ricardo Villanueva Lomelí, así como al rector del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, doctor, Juan Manuel Durán Juárez, consideren como opción, reincorporarnos a las instalaciones en las que, por más de cincuenta años se nos permitió a muchos formarnos y de igual manera se nos permitió,  formar a otros tantos.

Es importante, además, destacar que, dicho inmueble cuenta con amplios auditorios para todo tipo de eventos académicos, lo que no posee en tales dimensiones el campus de Belenes, a todo lo anterior hay que sumarle que, los últimos eventos de inseguridad que, se suscitaron al interior del campus de Belenes, ponen en riesgo, tanto a maestros y alumnos, aspectos que sí pueden controlarse en el anterior edificio, pues aquel inmueble, permite establecer estrictos controles de ingreso y evitar la penetración de la delincuencia, esa que, el estado no ha tenido la capacidad para combatir.

Son un gran número de académicos con los que, cotidianamente tengo comunicación, y  coincidimos en la idea de reincorporarnos a las antiguas instalaciones en las que, se albergaba el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, lo anterior no sólo permitirá dejar de generarle un mayor costo a la Universidad de Guadalajara comparado con el que, se genera en el campus Belenes, sino que además, conllevará, menor tiempo de traslado para todo el personal administrativo y docente, así como a la comunidad estudiantil, pues es por todos bien sabido el conflicto vial que, representa circular y/o atravesar el periférico.

Reitero mi respeto a cada uno de los rectores a los que, en esta ocasión me dirijo y seguro estoy de su atención al sentido de mi expresión, razón por la cual, estaré atento a sus respuestas o comentarios.

Cierto estoy de que, el sentido de mi expresión en esta ocasión conlleva un beneficio significativo para toda la comunidad universitaria, la que, de una o de otra manera, siempre terminará por retribuirle significativamente a la sociedad en general.

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